ESPAÑOL

El rostro humano de Dios

"El ángel les dijo: No teman. Miren que vengo a anunciarles una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: hoy les ha nacido, en la ciudad de David, el Salvador, que es el Cristo, el Señor; y esto les servirá de señal: encontrarán a un niño envuelto en pañales y reclinado en un pesebre”. (Lucas 2,10-12)

Vivid en la luz de Cristo

Yo apreciaba muy poco los solsticios de verano e invierno hasta que viví en Alaska. Como todos sabemos, la Tierra gira alrededor del sol cada 365 días. Debido a la inclinación de la Tierra sobre su propio eje, el hemisferio norte está más cerca del sol en verano y más lejos de él en invierno. El solsticio de invierno marca el día más corto del año y la noche más larga. Marca la transición a los días más largos y las noches más cortas.

Redescubriendo nuestra más grande identidad y misión en Cristo

Algo que he venido escuchando con regularidad desde mi llegada a Seattle es un deseo de nuestra comunidad de ver una renovación en la vida de la Iglesia. En tanto que reconozco que enfrentamos desafíos, dentro y fuera de la Iglesia, lo que escucho principalmente es un deseo de que recuperemos nuestra identidad fundamental en Cristo, y vivamos la misión básica de la Iglesia, que consiste en proclamar a Cristo Jesús y su don de la salvación para el mundo.