ESPAÑOL

El amor de Cristo no tiene fronteras

Cuando nos vamos de vacaciones o hacemos una peregrinación a otro país, nos encontramos en una situación única. Por un lado, somos atraídos hacia lugares sagrados e históricos que nos pertenecen como parte de nuestra herencia. Por el otro, los ciudadanos del país que estamos visitando tal vez hablan un lenguaje distinto al nuestro. Quizás pensemos “Estas personas hablan un idioma extranjero”, cuando en realidad somos nosotros los del idioma extranjero.

Sé un ‘rayito de luz’ en la vida de los demás  

La casa en que vivo fue construida en 1902 en el barrio de Seattle llamado “First Hill”. Tengo una fotografía de la casa en sus primeros días que revela que mi residencia era una de muchas en lo que antes fue un barrio residencial.

Dios nos invita a la amistad y a un amor más íntimo

Alguien me comentó un día que le parecía que yo me sabía muchos himnos de memoria. Es verdad hasta cierto punto, porque después de la segunda estrofa, en general termino solo tarareando si no encuentro un libro de cantos a la mano.