Semillas de la Palabra - ¿Qué dice la Biblia acerca de la misericordia de Dios?

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Conocer todas las expresiones de la misericordia de Dios nos ayuda a apreciar su riqueza inagotable

La misericordia de Dios es inagotable. Para apreciarla en su totalidad es necesario conocerla en todas sus expresiones. Comencemos por conocer lo que se ha revelado en la Escritura.

En la Santa Biblia encontramos por lo menos una veintena de referencias a la misericordia de Dios:

“El Señor pasó por delante de él y exclamó: ‘Dios misericordioso y clemente, tardo a la cólera y rico en amor y fidelidad, que mantiene su amor por millares, que perdona la iniquidad, la rebeldía y el pecado, pero no los deja impunes; que castiga la iniquidad de los padres en los hijos y en los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación.’” (Éxodo 34,6-7)

“Tú eres justo, Señor, y justas son todas tus obras. Misericordia y verdad son todos tus caminos. Tú eres el Juez del Universo.” (Tobías 3,2)

“Todas las sendas del Señor son misericordia y verdad para quien guarda su alianza y sus dictámenes.” (Salmo 25,10)

“Tenme misericordia, oh Dios, según tu amor, por tu inmensa ternura borra mi delito.” (Salmo 51,1)

“No retiraré de él mi misericordia, en mi lealtad no fallaré.” (Salmo 89,34)

¡Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterna su misericordia!
(Salmo 136,1)

“Pues así el Creador del mundo, el que modeló al hombre en su nacimiento y proyectó el origen de todas las cosas, les devolverá el espíritu y la vida con misericordia, porque ahora no miran por ustedes mismos a causa de sus leyes.” (II Macabeos 7,23)

“Tú, Dios nuestro, eres bueno y verdadero, paciente y que con misericordia gobiernas el universo.” (Sabiduría 15,1)

“No digas: ‘Su compasión es grande, él me perdonará la multitud de mis pecados.’ Porque en él hay misericordia, pero también hay cólera, y en los pecadores se desahoga su furor.” (Eclesiástico 5,6)

“Tan grande como su misericordia es su severidad, según sus obras juzga al hombre.” (Eclesiástico 16,12)

“La misericordia del Señor no se ha acabado, ni se ha agotado su ternura; cada mañana se renuevan.”
(Lamentaciones 3,22-23)

“Yo espero del Eterno su salvación, del Santo me ha venido la alegría, por la misericordia que llegará pronto a ustedes de parte del Eterno, su Salvador.” (Baruc 4,22)

“Inclina, Dios mío, tu oído y escucha. Abre tus ojos y mira nuestras ruinas y la ciudad sobre la cual se invoca tu nombre. No, no nos apoyamos en nuestras obras justas para derramar ante ti nuestras súplicas, sino en tus grandes misericordias.” (Daniel 9,18)

“Porque yo quiero misericordia, no sacrificio, conocimiento de Dios, más que holocaustos.” (Oseas 6,6)

“Se te ha declarado, hombre, lo que es bueno, lo que el Señor de ti reclama: tan solo practicar la equidad, amar la misericordia y caminar humildemente con tu Dios.” (Miqueas 6,8)

“Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.” (Mateo 5,7)

“Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso.” (Lucas 6,36)

“En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: ‘¡Oh Dios! ¡Ten misericordia de mí, que soy pecador!’” (Lucas 18,13)

“Los exhorto, pues, hermanos, por la misericordia de Dios, que ofrezcan sus cuerpos como una víctima viva, santa, agradable a Dios: tal será su culto espiritual.” (Romanos 12,1)

“Revístanse, pues, como elegidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de bondad, humildad, mansedumbre, paciencia, soportándose unos a otros y perdonándose mutuamente.” (Colosenses 3,12-13)

Revisa cada día estos versículos y encuentra aquel que resuena en tu corazón. Repítelo a lo largo del día varias veces. Haz este ejercicio diariamente a lo largo del Jubileo de la Misericordia y aprenderás a ser misericordioso como nuestro Padre celestial es misericordioso.

¡Apasiónate por nuestra fe!

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Noroeste Católico – abril 2016

Mauricio I. Pérez, miembro de la Parroquia de Sta. Mónica en Mercer Island, es periodista católico. Su sitio web es www.semillasparalavida.org.

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