Cuaresma, tiempo de conversión personal

A lo largo de los años, he notado que la multitud de la misa de Miércoles de Ceniza es casi tan grande como la de Navidad y la de Pascua. Hay algo atractivo en ser llamados a renovar nuestra relación con Dios, en la naturaleza penitencial de ese día y de esta temporada, que se trata fundamentalmente sobre la conversión.

Vivid en la luz de Cristo

Yo apreciaba muy poco los solsticios de verano e invierno hasta que viví en Alaska. Como todos sabemos, la Tierra gira alrededor del sol cada 365 días. Debido a la inclinación de la Tierra sobre su propio eje, el hemisferio norte está más cerca del sol en verano y más lejos de él en invierno. El solsticio de invierno marca el día más corto del año y la noche más larga. Marca la transición a los días más largos y las noches más cortas.

Mi plegaria de despedida: Que, en medio de las distracciones, nos concentremos en Jesús

Queridos amigos en Cristo:

Esta será mi última columna en Noroeste Católico. Durante casi nueve años, ha sido un privilegio para mí escribir una columna mensual como un medio personal para llegar a sus hogares y compartir pensamientos sobre la fe católica, la Iglesia y los problemas contemporáneos. Hacerlo, ha sido un privilegio, y espero que mis palabras hayan resonado en ustedes de cuando en cuando.

Dios nos usa en formas que rebasan nuestro entendimiento

Cada lunes por la noche, la Liturgia de las Horas (en inglés) concluye con una oración que nunca deja de llamar mi atención: “Señor, concede a nuestros cuerpos un sueño tranquilo y que el trabajo que hemos hecho este día dé fruto en la vida eterna”.

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