Del Editor - Diciembre 2020

¿Feliz Navidad? En estas épocas de COVID, tal vez no. Demasiadas personas han perdido sus vidas o sus sustentos. Tal vez estamos aislado de amigos y familiares, perdiéndonos las festividades usuales.

Imaginando al Niño Jesús

No podía dormir. Era una noche fría y a la vez acogedora de diciembre. Tal vez había comido demasiadas galletas. O tenía una lista demasiado larga de cosas que hacer en mi cabeza. Todo lo que sé es que estaba despierta. Le dejé a mi esposo roncando profundamente en la cama, me acurruqué en el sofá de la sala con el control remoto y busqué algo que mirar en la televisión.

Imagining the infant Christ

I couldn’t sleep. It was a cold and cozy December night. Maybe I ate too many cookies. Or had a list that wouldn’t stop unrolling itself in my head. All I know is I was awake. I left my husband snoring deeply in our bed, curled up on the living room couch with the remote and searched for something to watch on television.

Adoremos de rodillas el Pan bajado del cielo

En el hijo de la Virgen, “envuelto en pañales” y “recostado en un pesebre” (cf. Lucas 2,12), reconocemos y adoramos “el Pan bajado del cielo” (Juan 6,41.51).  El Mesías, que viene a la tierra para dar vida al mundo, nace en Belén (Beth lehem), que en lengua hebrea significa “casa del pan”. Y duerme en un pesebre usado para alimentar a los animales. Su misión es evidente: alimentarnos. Más tarde dirá de sí mismo: “Yo soy el pan de vida” (Juan 6,35.48).

Let us adore on our knees the Bread that came down from heaven

In the son of the Virgin, “wrapped in swaddling clothes and lying in a manger” (Luke 2:12), we acknowledge and adore the “bread that came down from heaven” (John 6:41, 51). When the Messiah comes to earth to give life to the world, he is born in Bethlehem, which means “house of bread” in Hebrew. He sleeps in a manger used to feed cattle. His mission is evident: to feed us. He will later say, “I am the bread of life” (John 6:35, 48).

Jesús viene a nuestro mundo imperfecto

El nacimiento de Jesús fue el cumplimiento de la promesa de Dios al Rey David de establecer un reino que no tendría fin. Jesús, el Hijo de Dios, viene para sanar las heridas del pecado y la división, para destronar a los poderosos, y exaltar a los humildes.

Jesus comes into our imperfect world

The birth of Jesus was the fulfillment of God’s promise to King David to establish a kingdom that would have no end. Jesus, the Son of God, comes to heal the wounds of sin and division, to cast down the mighty from their thrones, and to lift up the lowly.

Un bebé que habla

Gracias a los evangelistas, tenemos la posibilidad de leer las enseñanzas y acciones primordiales de Jesús a lo largo de su vida. Yo creo, sin embargo, que Jesús habló más que nunca recién nacido en el pesebre de Belén, cuando aún no había aprendido a comunicarse con palabras. Él era la Palabra hecha hombre, como dice Sn. Juan: “La Palabra se hizo carne y puso su morada entre nosotros” (Juan 1,14).

Subscribe to this RSS feed